Ojo

Puedes considerar la posibilidad de tan solo leer la información que sea relevante para ti y para tu(s) bebé(s). Así evitarás abrumarte con demasiada información en un momento que ya de por sí es angustioso.

La retinopatía del prematuro, a menudo denominada simplemente ROP, es una afección ocular que puede producirse  cuando el bebé nace de forma prematura Afecta a la retina, que es la parte del ojo que ayuda al bebé a ver enviando imágenes al cerebro. En las últimas semanas de embarazo, los vasos sanguíneos y las células nerviosas de la retina aún están en fase de crecimiento, por lo que,  si el bebé nace de forma muy prematura, este crecimiento puede verse interrumpido.

 

Los bebés que nacen antes de las 31 semanas de embarazo o que pesan menos de 1.250 gramos son los que presentan un mayor riesgo de padecer ROP. Todos los bebés prematuros, normalmente los que nacen antes de las 32 semanas, necesitan revisiones oftalmológicas periódicas para proteger su visión.  El momento de inicio de las revisiones oftalmológicas depende del nivel de atención neonatal. Los exámenes oculares periódicos son muy importantes porque la ROP a veces puede mejorar por sí sola, pero si tu bebé necesita tratamiento, detectarla a tiempo le ofrece la mejor oportunidad de tener una visión sana.

 

Estas revisiones oftalmológicas periódicas los realiza  un oftalmólogo, médico especialista en los ojos, que examina detenidamente la parte posterior de los ojos de tu bebé. Antes del examen, se le administrarán a tu  bebé unas gotas oftálmicas para dilatar  la pupila, la parte negra situada en el centro del ojo, de modo que el médico pueda ver claramente la retina⍰ con una lente o una cámara especial.

 

El papel de los ácidos grasos durante el embarazo

 

Durante los últimos tres meses de embarazo, el cerebro, los ojos, los músculos y la grasa corporal de tu bebé crecen muy rápidamente. Para favorecer este crecimiento, tu bebé necesita unos ácidos grasos omega especiales llamados ARA⍰ y DHA⍰. El cuerpo de la madre envía estos ácidos grasos a través de la placenta⍰ al bebé, lo que favorece el desarrollo de sus ojos —incluida la retina—, así como del cerebro, los músculos y la grasa corporal. El DHA es especialmente importante para los ojos y el cerebro, mientras que el ARA contribuye al crecimiento y a la formación de células sanas.

 

Durante el embarazo, la placenta ayuda a garantizar que el bebé reciba estos ácidos grasos esenciales, y llevar una dieta variada con fuentes seguras de DHA puede favorecer este proceso. Los suplementos pueden resultar útiles en algunos casos, pero se debe consultar con tu profesional sanitario.

 

 

Ácidos grasos que reducen el riesgo de ROP grave en bebés prematuros

 

Los bebés que nacen de forma prematura dejan de recibir parte de los importantes ácidos grasos, entre ellos DHA y ARA, que normalmente obtendrían de su madre durante los últimos meses del embarazo. Al nacer prematuramente, también pueden tener menos grasa corporal para almacenar estos nutrientes y es posible que no los absorban bien tras el nacimiento. Esto es importante porque el DHA y el ARA contribuyen al desarrollo ocular del bebé, y una cantidad insuficiente puede aumentar el riesgo de ROP⍰. 

 

Estos niveles bajos pueden mejorarse mediante un aporte adecuado de DHA y ARA después del nacimiento en forma de suplemento tras el nacimiento, a menudo como parte de su alimentación habitual con leche materna, leche de donante, leche fortificada⍰ o fórmula⍰ para prematuros.  Este aporte nutricional no sustituye a la leche, sino que proporciona una cantidad adicional de estos importantes ácidos grasos para ayudar a que los bebés reciban lo que podrían haber perdido al nacer prematuramente.

 

 

Citas de seguimiento

 

Una vez que tu bebé salga del hospital, es muy importante acudir a todas las revisiones oftalmológicas de seguimiento y no faltar a ninguna cita. Si tu bebé nació de forma muy prematura o recibió tratamiento para la ROP, como terapia con láser o inyecciones, es posible que siga necesitando revisiones oftalmológicas periódicas a medida que crezca, incluso en la edad adulta. Es normal sentir preocupación, así que lleva tus preguntas a cada visita y pide al oftalmólogo que te explique qué ha observado y qué significa para la visión de tu bebé. 


El contenido sobre la retinopatía del prematuro (ROP) de esta página se ha elaborado con el apoyo de Neobiomics.